El boicot contra Disney recupera importancia para prevenir el adoctrinamiento de niños

Una serie de grupos conservadores están haciendo un boicot a todo lo relacionado con Disney. La razón de ello radica en que para una cantidad nutrida de padres de familia se han manifestado recientemente, el titán del entretenimiento se inclina demasiado hacia la izquierda. Ante esta problemática, el miércoles los afectados se organizaron y protestaron frente a las puertas delanteras de Walt Disney Studios en Burbank .

El boicot contra Disney incluye la cancelación de viajes a Disney World, la baja masiva de suscripciones de Disney Plus y protestas de sus propios empleados contra el adoctrinamiento tanto dentro de la empresa como hacia su público: los niños.

No obstante, el Partido Demócrata, la izquierda política y la élite del entretenimiento, propagaron la narrativa que la ley prohibía usar el término «gay» y que la ley era «homofóbica». Pero la realidad es que la ley no hace alusión a la homosexualidad. Simplemente prioriza a los padres como los custodios designados a enseñar a sus hijos sobre esos temas en el hogar y no acortar la niñez de los menores al hipersexualizarlos.

«La instrucción en el aula por parte del personal a cargo de la escuela o de terceros sobre orientación sexual o identidad de género no puede ocurrir desde el jardín de infantes hasta el grado 3 o de una manera que no sea apropiada para la edad o el desarrollo de los estudiantes de acuerdo con los estándares estatales», establece el proyecto de ley.

Pero Hollywood promovió lo contrario. Hasta en los premios Oscar la presentación inicial se dedicó a atacar al estado de Florida y vociferar la palabra «gay», en supuesta protesta a la ley que protege a los menores del adoctrinamiento.

Mientras, Disney sí ha admitido tener una agenda para adoctrinar a menores en materia LGBT. Se filtró un video de una reunión donde allí lo reconocen. La productora ejecutiva de Disney Latoyra Ravino dijo entre risas «Nuestro liderazgo ha sido muy abierto a mi agenda gay que no es nada secreta.

Desde la sátira, el comediante JP Sears señala que solo un pedófilo podría indignarse por un proyecto de ley que no permite sexualizar a los menores de edad. Y destaca cómo la izquierda política en los EE.UU. ha sido quien se ha indignado. Agregó, cómo contrario a la narrativa de los medios masivos, el proyecto de ley en Florida no señala a ningún tipo de sexualidad. No apunta contra los homosexuales. Tampoco permite hablar de la heterosexualidad.

Señala cómo la «realidad» se ha convertido en un concepto de la «derecha radical», como contraste a la ultra izquierda que reniega de la realidad cada día más. Puso como ejemplo al comentarista Dave Rubin, un hombre homosexual que vive con un hombre y, mientras que en California (la utopía progresista) fue declarado en enemigo del estado, el gobernador de Florida lo invitó a comer en su mesa y comenta que, contrario a la narrativa izquierdista, se dijo la palabra «gay» en varias ocasiones.

Sin embargo, ante la panorámica de los empleados de Disney que exigían a la empresa posicionarse en contra de la ley, la corporación aceptó incluir una escena homosexual en una película de menores (que previamente había editado).

 

Empleados de Disney protestan: «Ya no seré un peón»

Estos episodios causaron el hartazgo de los empleados empleados que no están de acuerdo con sexualizar a los niños. En coro cantaron:

Y ya no me voy a callar
Voy a levantar mi voz y hacer algo de ruido
Ya no seré un peón

Voy a hacer un poco de ruido

Dichos empleados se suman al boicot contra Disney. Tras cancelar sus vacaciones un Disney, un padre de familia reprochó: «Simplemente no puedo invertir $ 15 mil dólares o más en una empresa que ignora tan descaradamente la ciencia y el entretenimiento familiar».

Circula un meme con Mickey Mouse desmayado o bien atrapado en una trampa de ratones, tras recibir el aviso que 350.000 usuarios de Disney Plus se dieron de baja en cinco días. No obstante, las cifras aún no han sido verificadas.

La campaña trasciende a EE.UU. Hasta un futbolista de la selección de Croacia anunció la cancelación de su suscripción, junto al mensaje: Disney asqueroso.

Lo que sí está claro es que hay un llamado abierto y explícito a boicotear a Disney. Una de las primeras en proclamar el grito fue la comentarista Candace Owens con 3 millones de seguidores en Twitter. Destacó cómo han admitido abiertamente que no es secreta su agenda. «Esta es la muerte de Disney», exclamó.

A diferencia de la izquierda progresista que propugna la cultura de la cancelación que deja sin voz al que piensa distinto, la derecha opta por no consumir sus productos.

Y ya está en marcha la creación de contenidos aptos para menores por parte de The Daily Wire, quien inyectó 100 millones de capital para este fin.

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