El gobierno de  Colombia debe solucionar causas del conflicto en el proceso de paz

Debe lograr profundos cambios para el bienestar de toda la sociedad, democracia, equidad y el fin de la violencia un proceso de paz entre el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el Gobierno de Colombia, sin buscar entregar escaños en el Congreso a unos pocos rebeldes, dijo el primer comandante de esa guerrilla.

Eliécer Herlinto Chamorro, más conocido por el alias de «Antonio García», quien respondió con sus declaraciones desde la clandestinidad, se conocen en instantes en que el ELN y el Gobierno del presidente Gustavo Petro se disponen a reiniciar una negociación para poner fin a la participación de ese grupo rebelde en el conflicto armado.

«Lo primordial en un proceso de paz es superar las causas que originaron el conflicto armado, pensar que se supere por unos escaños para un puñado de rebeldes, sería mezquino el sólo pensarlo. No habría sido necesario tanto sacrificio y esfuerzo», respondió García al preguntarle si el ELN se convertirá en un partido político al final de una negociación.

Las FARC entregó las armas, sus 13.000 integrantes se reintegraron a la sociedad y conformaron un partido político que recibió 10 escaños en el Congreso por dos periodos al término de un proceso de paz en 2016 que puso fin a su participación en el conflicto.

Explicó García que «Se trata de lograr cambios para bien de toda la sociedad, democracia real y participativa para las comunidades y organizaciones sociales».

Agregó «Hacer de Colombia una sociedad más equitativa, con justicia social, con respeto a los derechos humanos; que pare definitivamente la persecución política a quienes protestan por justos derechos, así como también los asesinatos a los dirigentes».

Son consideradas como las principales causas del conflicto armado de Colombia, la falta de acceso a la tierra, las marcadas diferencias económicas, la persecución a la población civil por su orientación política y la falta de espacios democráticos.

Además, García afirmó que la dejación de las armas por parte del izquierdista ELN acusada de reclutamiento forzado de menores, asesinatos, narcotráfico, secuestros y ataques con explosivos, está por resolverse en la mesa de negociación.

El tiempo es una variable aseguró el líder rebelde, pero no la única ni la determinante principal del diálogo con el Gobierno, en el que la calidad de los objetivos y de los acuerdos deben ser lo más importante para establecer los ritmos del proceso.


EL ELN SEGUIRÁ UNIDO

Dijo Gustavo Petro que una negociación de paz con el ELN debe ser expedita, tras en agosto haber asumido como el primer presidente de izquierda en la historia de Colombia con la promesa de buscar «una paz total» que silencie los fusiles y detenga el derramamiento de sangre en medio del conflicto armado interno de casi 6 décadas que ha dejado al menos 450.000 muertos.

En Ecuador en el Gobierno del expresidente Juan Manuel Santos el ELN inició una negociación de paz, que posteriormente se trasladó a Cuba, pero su sucesor Iván Duque no la continuó porque el grupo rebelde no aceptó exigencias como la suspensión de hostilidades, a lo que se sumó un ataque con un carro bomba a una academia policial que dejó 22 cadetes muertos.

Según analistas, las negociaciones de paz de anteriores gobiernos con el ELN, que tiene unos 2.400 combatientes, no continuaron debido a sus posiciones radicales, una cadena de mando difusa y disensos entre sus filas.

Existen antecedentes de resistencia al interior de la guerrilla a los acuerdos de paz. Algunos altos comandantes de las FARC rechazaron ese acuerdo y siguen armados en grupos disidentes, con los que Petro también quiere dialogar.

García aseguró que existe plena unidad de mando en los 8 frentes de guerra que conforman el grupo insurgente, aunque muchos de los dirigentes del ELN en Cuba son viejos y no está claro el grado de influencia que ejercen sobre las unidades que operan en las selvas y montañas de Colombia.

Además afirmó García «El ELN se mantiene unido por la identidad política y sus métodos democráticos para construir la política de manera colectiva y de tratar o solucionar las diferencias. Por tanto, se mantendrá unido, ese es el mandato del último congreso, y afrontaremos unidos cualquier reto. Es una decisión, una práctica democrática y un compromiso».

Es considerado como una organización terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea, el grupo rebelde, al que pertenecieron sacerdotes católicos radicales.

Los delegados del ELN permanecen en Cuba y después del triunfo de Petro el grupo anunció su disposición de avanzar en un proceso de paz.

Una constituyente solo será posible cuando la mayoría de la sociedad se lo proponga para impulsar los cambios sociales, políticos y económicos que necesita, pero que mientras tanto se deben cumplir las leyes vigentes, agregó García.

Señaló García, «Si bien el país puede requerir ajustes a sus leyes fundamentales, lo que más nos afecta es el no cumplimiento de las leyes por los que detentan el poder».

Finaliza concluyendo García, «Una constituyente o un proceso constituyente es una tarea de una sociedad y cuando ella se la proponga, o su componente fundamental, la mayoría del país, será posible». Publicado por Cartagena Herald, agencia de noticias e información.

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